Conocé a la chica que revolucionó el universo de la computación, demostrando que las TICs también son cosas de mujeres.

En el ámbito de la tecnología, hay una clara diferencia en la participación de ambos sexos. Según estadísticas lanzadas, el 80% de los trabajadores en el ámbito tecnológico son hombres, lo que dejaría a las mujeres ocupando sólo el 20% de los puestos de trabajo en esas áreas. Las causas pueden ser múltiples: falta de información con respecto a estas carreras, estereotipos de género, inexistencia de modelos a seguir femeninos, etc.
La diversidad (particularmente con respecto al género, por lo menos en lo que nos toca hablar) ayuda a mejorar los productos tecnológicos, aportando otros puntos de vista que no eran contemplados. Me contaron una “anécdota” sobre la construcción de los primeros airbags en los que no se contemplaba la anatomía del torso femenino. Por este “dato menor”, se contabilizaron varias muertes debido a la compresión que realizaba el airbag en el torso. Trágico, pero que no deja de demostrar la importancia de la inclusión de las mujeres en este campo.
Además por si fuera poco, está demostrado que un crecimiento del porcentaje de mujeres en el ámbito laboral contribuye al desarrollo. Siendo el campo de las TICs el más rentable del siglo XXI, sería importante desde lo económico, invertir en la educación y el empoderamiento de las mujeres en este campo.
Pero lo económico no es lo principal. Su uso para fines filantrópicos y sociales es cada vez mayor, ya que las nuevas tecnologías representan una de las herramientas fundamentales para hacerle frente a problemáticas sociales. Y las principales protagonistas son ellas. Las mujeres están haciendo ruido, alzando su voz y trayendo nuevos aires para revolucionar una fuerza ya revolucionaria: las TICsCambiar el mundo puede que no sea un objetivo utópico.
Carolina Hadad está convencida esto, de que la tecnología es una herramienta fundamental para lograr un cambio positivo en el mundo. Licenciada en Ciencias de la Computación por la Universidad de Buenos Aires; actualmente dirige el equipo de desarrollo del Laboratorio de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, un espacio de innovación que promueve la generación y el uso de datos abiertos para crear productos útiles para los ciudadanos y las áreas de gobierno. Es parte del equipo de Girls in Tech Argentina, el capítulo local de Girls in Tech, una ONG internacional originaria de Silicon Valley, fundada en 2007. La organización tiene por objetivo potenciar y promover el crecimiento, éxito y liderazgo de niñas y mujeres en tecnología y emprendedorismo.
Sueña con ver más mujeres programadoras y emprendedoras, en posiciones de liderazgo, y está convencida de que la tecnología es una oportunidad y no una amenaza.
Recientemente terminaron su primer programa con Girls in Tech Argentina: el Hackaton 2015 –  Programando un mundo mejor. 24 chicas de ocho escuelas secundarias en los que través de una currícula intensiva trabajaron para imaginar, diseñar y desarrollar aplicaciones móviles que resuelvan un problema real en su comunidad. Al finalizar, presentaron sus proyectos frente a jueces del ambiente emprendedor tecnológico. “¡La experiencia y las apps que hicieron nos encantaron! Estamos contentísimas con el resultado y vamos a repetirlo y escalar el concepto para que más chicos y chicas puedan tener a la tecnología como herramienta para resolver los problemas que a ellos les interesen.” Nos comentó Carolina.
Además, es mentora en Programá tu Futuro, una iniciativa del Ministerio de Educación para enseñar a programar en bibliotecas de la Ciudad de Buenos Aires. Fue seleccionada como Global Shaper y participará en el World Economic Forum de Davos, Suiza en enero de 2016. “Tengo la suerte de poder formar parte de estos eventos porque formo parte de una comunidad fantástica: Global Shapers. Somos jóvenes de entre 20 y 30 años, de distintas disciplinas que queremos mejorar el mundo en que vivimos.” Nos cuenta Carolina con emoción.